POLICÍA DE CIVIL MATÓ A 2 LADRONES TRAS TIROTEO EN MARTÍNEZ

Publicada por el 2 enero, a las 08:51 AM Imprimir

La familia se preparaba para brindar cuando sonó el teléfono. El llamado no era un saludo más deseando buenos augurios para el flamante 2019: era un familiar avisando que había ladrones en la casa de Martínez. Mientras los demás chocaban copas o miraban fuegos artificiales reventar en el cielo, los que estaban con Fernando, un empresario textil dueño de la propiedad, abrieron una aplicación para ver su hogar revuelto a través de las cámaras de seguridad. Los estaban desvalijando.

Casi al mismo tiempo, el capitán de la Bonaerense Julio Alberto González (55) se encontraba a metros de la vivienda de la calle Catamarca al 1900, ya que hacía adicionales como custodio en el restorán “La Rosa Negra”, muy conocido en la zona y situado a la vuelta de donde ocurrió todo.

Al agente, que se desempeña en la División Custodia y Traslado de Detenidos de San Isidro, le llamó la atención que la Ford Kuga que estaba estacionada no era de los dueños de la casa y habitualmente no la veía por allí. Por ello, pasó cerca, para observar mejor, y el asaltante que estaba a bordo comenzó a tocar bocina para alertar a sus cómplices.

Los tres delincuentes salieron y comenzaron a disparar contra el policía. Así fue como empezó un tiroteo que dejó a dos ladrones muertos y otros dos heridos. Uno de ellos, el que estaba de campana, logró escapar.

La casa de Martínez tiene rejas, cerco electrificado, alarma y cámaras de seguridad adentro y afuera, pero nada de eso alcanzó. Esta banda de asaltantes peruanos detectó que estaba vacía, que no había movimientos en los alrededores y forzaron la puerta para entrar con barretas.

“Tenemos cámaras de seguridad en la casa y la cuadra para ver cómo entraron. Mi familia se siente violada. Lo hicieron rompiendo la puerta de frente a la casa y fue casual porque vieron que no había movimientos”, dijo un allegado a las víctimas.

Los ladrones habían guardado el botín en una camioneta Ford Kuga que -se supo después- tenía la patente cambiada, perteneciente a un Ford Fiesta robado hace una semana en San Miguel. Intentaron escapar cuando el capitán González dio la voz de alto, pero empezaron a los tiros.

El primer delincuente baleado cayó justo frente a la casa de la familia asaltada, sobre la entrada de un estacionamiento que estaba completo.

El segundo fue herido y detenido en una vereda de la calle Talcahuano, a pocos metros de la casa que asaltaron. Perdió el control de la Ford Kuga y terminó arriba de la vereda. Las marcas de sangre todavía quedaron esparcidas en el asfalto.

El tercero escapó corriendo y llegó a la avenida Dardo Rocha, uno de los polos gastronómicos más coquetos de San Isidro. Muchos estaban abiertos con eventos especiales por el fin de año. Poco después de brindar a la medianoche, los vecinos se encontraron con un hombre muerto en la puerta de un restorán.

El cuarto consiguió huir y sospechan que herido porque también dejó marcas de sangre en la fuga. Hay un alerta en hospitales y centros de salud para intentar dar con él. Aún no había sido identificado y, a última hora del martes, seguía prófugo.

Habían entrado a una casa aprovechando que sus dueños habían salido por los festejos del Año Nuevo. Foto: Luciano Thieberger.
Habían entrado a una casa aprovechando que sus dueños habían salido por los festejos del Año Nuevo. Foto: Luciano Thieberger.

Fuentes policiales confirmaron a Clarín que los dos fallecidos fueron identificados como Ángel Fredy Cruz Huarachi, de 34 años, y Juan Carlos Cava Vicuña, ambos peruanos. Igual que el tercero, que terminó detenido y se llama Washington Ynza Hinostroza (40).

Sobre González, fuentes policiales dijeron que “tiene 28 años de servicio y este fue su primer enfrentamiento”. Además, resaltaron: “Cuando le tocaba ir a un reentrenamiento no estaba de acuerdo, pero por esa capacitación supo cómo actuar”. Este jueves 3 de enero cumplirá 56 años.

Pirulo San Isidro

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